Autor médico
Dr. Rubén Luna
Cirujano Bariátrico
Global Obesity Group · Bogotá, Colombia
Obesidad en Colombia: cifras, causas y desafíos para la salud pública
La obesidad en Colombia continúa creciendo y representa uno de los desafíos más importantes para la salud pública. Las investigaciones más recientes confirman una tendencia preocupante: cada vez más personas viven con exceso de peso y sus consecuencias afectan la salud metabólica, cardiovascular y la calidad de vida de la población.
Como cirujano bariátrico, considero que necesitamos cambiar la manera en que hablamos de esta enfermedad. La obesidad no puede explicarse únicamente por lo que una persona come o cuánto ejercicio realiza. Su desarrollo también está relacionado con factores biológicos, económicos, sociales y ambientales.
En 2026 contamos con nueva evidencia científica que permite comprender mejor la dimensión del problema. Analizar estas investigaciones, junto con las estadísticas nacionales y las políticas implementadas en Colombia, es fundamental para identificar qué necesitamos mejorar y cómo ofrecer prevención y tratamientos efectivos.
¿Cuál es el panorama actual de la obesidad en Colombia en 2026?
Para comprender la situación actual, debemos diferenciar dos conceptos: sobrepeso y obesidad. Aunque ambos están relacionados con el exceso de peso corporal, no significan exactamente lo mismo.
La Encuesta Nacional de Situación Nutricional (ENSIN 2015) encontró que el 56,4 % de los adultos colombianos de 18 a 64 años presentaba exceso de peso, incluyendo un 18,7 % con obesidad. El exceso de peso había aumentado 5,2 puntos porcentuales respecto a 2010. (ICBF, 2017).
Sin embargo, las investigaciones posteriores muestran que el problema ha seguido avanzando.
Nuevas estadísticas sobre la obesidad en Colombia
Una investigación publicada en septiembre de 2026 en The Lancet Regional Health – Americas, basada en el estudio Global Burden of Disease (GBD) 2023, estimó que el 68,9 % de los adultos colombianos de 25 años o más tenía exceso de peso en 2023, mientras que la obesidad alcanzaba el 29,6 %. (Arrieta et al., 2026).
Estas cifras provienen de modelos epidemiológicos estandarizados, no de una nueva encuesta nacional.
Nota: Las cifras corresponden a diferentes poblaciones y metodologías. No deben compararse directamente como mediciones equivalentes.
¿La obesidad realmente está aumentando en Colombia?
La investigación de Arrieta y colaboradores permite analizar la evolución del problema utilizando una misma metodología.
Según sus estimaciones, entre 1990 y 2023, el exceso de peso en adultos colombianos de 25 años o más pasó del 41,4 % al 68,9 %, mientras que la obesidad aumentó del 9,2 % al 29,6 %. Estos resultados tienen intervalos de incertidumbre y deben interpretarse como estimaciones poblacionales. (Arrieta et al., 2026).
¿Por qué estas cifras son diferentes de las publicadas por la ENSIN y la OMS?
Porque corresponden a poblaciones, periodos y metodologías distintas. La ENSIN utiliza una encuesta poblacional; la OMS presenta estimaciones ajustadas por edad y el estudio GBD emplea modelos epidemiológicos para reconstruir tendencias.
Por lo tanto, no debemos comparar directamente sus porcentajes como si fueran mediciones equivalentes. Lo relevante es que la evidencia disponible confirma que Colombia enfrenta una carga creciente de obesidad, que necesita atención sostenida.
¿Por qué la obesidad es un problema de salud pública en Colombia?
Colombia reconoce legalmente la obesidad como una enfermedad crónica de salud pública desde la Ley 1355 de 2009, que estableció medidas orientadas a su prevención, atención y control. Esta legislación reconoce la necesidad de una respuesta que involucre al sistema sanitario y a diferentes sectores del país. (Congreso de Colombia, 2009).
La obesidad afecta a las personas, pero sus consecuencias también alcanzan a las familias y los servicios de salud. Su asociación con enfermedades crónicas puede incrementar la necesidad de consultas, tratamientos y atención especializada.
En 2025, la Organización Panamericana de la Salud informó que las enfermedades no transmisibles representaron el 65 % de las muertes en las Américas durante 2021. Esta es una cifra regional, no exclusiva de Colombia, pero permite comprender la importancia de actuar sobre factores de riesgo como la alimentación poco saludable y la inactividad física. (OPS, 2025).
¿Qué está impulsando la obesidad en Colombia?
No existe una única causa que explique el aumento del exceso de peso. La evidencia científica reconoce la interacción de factores que influyen sobre nuestro metabolismo, comportamiento alimentario y capacidad para mantener un peso saludable.
1. Un entorno alimentario que dificulta elegir saludablemente
La disponibilidad de productos ultraprocesados, las bebidas azucaradas y la comercialización de alimentos con alta densidad calórica pueden favorecer patrones alimentarios poco saludables.
Sin embargo, hablar de alimentación también exige reconocer las dificultades económicas. No todas las familias tienen las mismas posibilidades de adquirir alimentos frescos, variados y nutritivos. Recomendar una alimentación saludable sin considerar su accesibilidad resulta insuficiente. (OMS, 2025b).
2. Sedentarismo y oportunidades limitadas para moverse
El informe Panorama de la salud 2025 de la OCDE señaló que el 35 % de los adultos colombianos no realizaba suficiente actividad física, frente al promedio del 30 % de los países de la organización. (OCDE, 2025).
Este problema no se resuelve únicamente recomendando ejercicio. Las jornadas laborales, los desplazamientos, la seguridad de los espacios públicos y la disponibilidad de instalaciones deportivas influyen en las oportunidades para mantenerse activo.
3. Factores biológicos, hormonales y emocionales
La genética, ciertos medicamentos, las enfermedades endocrinas, el estrés prolongado y la falta de sueño también pueden influir en el peso corporal.
Por eso, cuando una persona tiene dificultades para adelgazar, debemos investigar su salud integral antes de atribuir el problema a una falta de disciplina. (NIDDK, s. f.).
4. Desigualdades sociales y territoriales
La ENSIN 2015 encontró inseguridad alimentaria en el 54,2 % de los hogares colombianos. Este indicador refleja dificultades para acceder a una alimentación suficiente y adecuada; no equivale a una prevalencia de obesidad, pero evidencia la complejidad nutricional del país. (ICBF, 2017).
Una investigación publicada en BMJ Public Health en 2025 analizó información de Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga. Al comparar datos de 2018 y 2022, encontró que la obesidad abdominal en hombres adultos había aumentado hasta alcanzar el 39,8 %. También identificó una mayor carga de obesidad entre mujeres de condiciones socioeconómicas desfavorecidas. Los resultados describen las ciudades estudiadas y no representan automáticamente a toda Colombia. (Cuellar-Rodríguez et al., 2025).
Esto nos deja una reflexión importante: Colombia necesita enfrentar simultáneamente la inseguridad alimentaria, las deficiencias nutricionales y el exceso de peso, con soluciones adaptadas a sus diferentes comunidades.
La obesidad en Colombia también comienza desde edades tempranas
La obesidad infantil merece especial atención porque los hábitos alimentarios y las oportunidades de actividad física comienzan a configurarse desde los primeros años de vida.
Según la ENSIN 2015, el exceso de peso afectaba al 24,4 % de los escolares entre 5 y 12 años y al 17,9 % de los adolescentes entre 13 y 17 años. Estas cifras incluyen tanto sobrepeso como obesidad. (ICBF, 2017).
En julio de 2026, la OPS y la Organización de los Estados Americanos presentaron lineamientos regionales para promover alimentación saludable y actividad física en las escuelas. Sus recomendaciones incluyen mejorar la disponibilidad de alimentos nutritivos, limitar la comercialización de productos poco saludables y facilitar espacios para la recreación. (OPS & OEA, 2026).
¿Qué ha cambiado en el tratamiento de la obesidad infantil en 2026?
En octubre de 2026, la OMS publicó nuevas directrices para el manejo integrado de la obesidad en niños y adolescentes. Estas enfatizan la atención centrada en las familias, las intervenciones nutricionales, la actividad física, el bienestar emocional y el seguimiento médico. (OMS, 2026).
La prevención infantil debe enfocarse en crear entornos saludables, nunca en generar vergüenza o estigmatización alrededor del peso de un niño.
¿Qué enfermedades están relacionadas con la obesidad?
El exceso de grasa corporal puede relacionarse con alteraciones metabólicas, cardiovasculares, respiratorias y articulares.
Resistencia a la insulina y alteraciones en la regulación de la glucosa en la sangre.
Mayor riesgo de complicaciones cardíacas y circulatorias que pueden comprometer la salud.
Interrupciones respiratorias durante el descanso que pueden afectar la calidad del sueño.
Acumulación de grasa en el hígado que puede progresar y afectar su funcionamiento.
Mayor carga mecánica sobre las articulaciones, dolor y dificultades de movilidad.
El riesgo depende de factores como la composición corporal, los antecedentes familiares, el estado metabólico y otras características clínicas. Por eso, cada paciente necesita una valoración individual.
Hoy sabemos que el IMC no cuenta toda la historia
En 2025, una comisión internacional publicada en The Lancet Diabetes & Endocrinology propuso evaluar la obesidad más allá del índice de masa corporal, considerando la cantidad y distribución de grasa y sus efectos sobre los órganos.
La propuesta distingue entre obesidad clínica, cuando existe afectación funcional relacionada con el exceso de grasa, y obesidad preclínica, cuando existe exceso de adiposidad sin esa afectación demostrada. Es un marco diagnóstico propuesto que debe interpretarse junto con las guías médicas vigentes. (Rubino et al., 2025).
Para mí, esto refuerza un principio fundamental: el tratamiento debe orientarse a mejorar la salud y no solamente a alcanzar un número en la báscula.
¿Qué está haciendo Colombia frente a la obesidad?
Colombia ha desarrollado medidas normativas destinadas a promover mejores entornos alimentarios y reducir factores de riesgo.
Estas políticas representan avances importantes, especialmente porque reconocen que el entorno influye en las decisiones alimentarias.
Sin embargo, aprobar una norma no equivale automáticamente a reducir la obesidad. En 2026 necesitamos continuar evaluando su implementación, sus efectos sobre los hábitos de consumo y la disponibilidad real de alternativas saludables.
¿Qué necesita cambiar para enfrentar realmente la obesidad en Colombia?
Una respuesta efectiva necesita acciones estructurales que integren prevención, diagnóstico oportuno y acceso a tratamientos especializados.
Actualizar periódicamente las mediciones nacionales para identificar diferencias por edad, sexo, territorio y condiciones sociales.
Promover opciones nutritivas y asequibles en hogares, escuelas y comunidades, reconociendo las diferentes condiciones económicas de la población.
Fortalecer las oportunidades de movilidad activa, recreación y ejercicio seguro para las diferentes comunidades.
Identificar factores de riesgo y alteraciones de salud antes de que se desarrollen complicaciones asociadas a la obesidad.
Ofrecer atención médica, nutricional, psicológica y quirúrgica cuando esté indicada, con seguimiento prolongado y planes adaptados a las necesidades de cada paciente.
Respaldo científico: La OMS destaca que una respuesta efectiva frente a la obesidad requiere políticas alimentarias, acción intersectorial y sistemas de salud preparados para prevenir y tratar esta enfermedad. (OMS, 2025b). Consultar recomendaciones.
Prevenir es fundamental, pero quienes ya viven con obesidad también necesitan tratamiento
No podemos hablar exclusivamente de prevención mientras muchas personas presentan una enfermedad que requiere atención.
El tratamiento debe individualizarse según la severidad de la obesidad, el estado metabólico, las enfermedades asociadas y las necesidades del paciente. Puede incluir intervenciones nutricionales y conductuales, acompañamiento psicológico, medicamentos y, en determinados casos, cirugía metabólica o bariátrica.
En diciembre de 2025, la OMS publicó directrices sobre el uso prolongado de medicamentos basados en GLP-1 para adultos con obesidad. Sus recomendaciones son condicionales e insisten en la supervisión médica, la atención integral y la evaluación de seguridad, costos y accesibilidad. (OMS, 2025a).
Esto demuestra que el tratamiento ha evolucionado. No se trata de elegir entre alimentación, medicamentos o cirugía como soluciones excluyentes, sino de determinar qué intervención necesita cada persona y cómo acompañarla a largo plazo.
Mi perspectiva después de más de 25 años de trayectoria médica
Después de más de 25 años de trayectoria en cirugía, considero que necesitamos hablar de la obesidad con mayor profundidad y menos prejuicios.
La atención debe comenzar por escuchar al paciente, comprender sus antecedentes y evaluar las condiciones que influyen en su salud. Reducir una enfermedad multifactorial a una recomendación genérica de comer menos puede retrasar decisiones médicas importantes.
También debemos cambiar nuestra manera de evaluar los resultados. La pérdida de peso es importante, pero necesitamos observar otros indicadores: control de la diabetes, presión arterial, salud cardiovascular, movilidad, calidad de vida y sostenibilidad de los cambios.
Mi compromiso como médico es contribuir a que las personas comprendan su enfermedad y conozcan las alternativas disponibles, con información científica, expectativas realistas y acompañamiento profesional.
¿Por qué necesitamos equipos multidisciplinarios para tratar la obesidad en Colombia?
La complejidad de esta enfermedad exige algo más que una intervención aislada. Por eso, considero fundamental el papel de los grupos médicos especializados en obesidad, donde diferentes profesionales participan de manera coordinada en el diagnóstico, tratamiento y seguimiento.
En Bogotá, Global Obesity Group, del cual soy cofundador, desarrolla un modelo de atención integral que reúne profesionales en cirugía bariátrica, nutrición, psicología, fisioterapia y otras especialidades médicas, de acuerdo con las necesidades de cada paciente.
El equipo ofrece alternativas médicas no quirúrgicas, como el Método 4 PRO, y programas para pacientes bariátricos que requieren preparación y acompañamiento posterior. (Global Obesity Group, s. f.).
Este modelo reconoce que la obesidad compromete múltiples dimensiones de la salud. No basta con conseguir una reducción de peso: también debemos trabajar para mantener los cambios y prevenir complicaciones.
La atención multidisciplinaria especializada es una parte importante del tratamiento individual, aunque no sustituye las políticas públicas necesarias para prevenir la obesidad en Colombia.
Tratamiento de la obesidad y cirugía bariátrica en Bogotá, Colombia con el Dr. Rubén Luna
En Global Obesity Group ofrecemos una valoración integral para pacientes que necesitan tratamiento especializado de la obesidad.
En determinados casos, la cirugía metabólica y bariátrica puede ser una alternativa terapéutica. Las recomendaciones ASMBS/IFSO de 2022 respaldan la cirugía en personas con IMC de 35 kg/m² o superior y consideran su utilización en algunos pacientes con IMC entre 30 y 34,9 kg/m², según las enfermedades asociadas y los resultados de tratamientos previos. (Eisenberg et al., 2022).
Dentro de las opciones quirúrgicas trabajamos con técnicas mínimamente invasivas, incluida la cirugía bariátrica asistida por robot con tres incisiones para pacientes seleccionados. La elección del procedimiento depende de una evaluación clínica individual.
Nuestro modelo de atención contempla valoración previa y acompañamiento multidisciplinario durante el primer año posterior a la cirugía, con seguimiento de aspectos nutricionales, físicos y emocionales. (Global Obesity Group, s. f.).
La cirugía bariátrica no es la solución general al problema de obesidad en Colombia, pero puede ser una herramienta terapéutica importante para quienes cumplen los criterios médicos.
Colombia necesita prevenir mejor y tratar oportunamente
La obesidad en Colombia es un desafío que requiere compromiso de las instituciones, los profesionales de la salud y la sociedad.
Las investigaciones disponibles en 2026 nos muestran que necesitamos actuar sobre dos frentes: mejorar las condiciones que permiten prevenir la obesidad y garantizar que las personas que ya viven con esta enfermedad encuentren atención médica adecuada.
Si vives con obesidad y deseas comprender qué alternativas de tratamiento pueden ser adecuadas para ti, te invito a agendar una valoración médica con nuestro equipo en Bogotá. Evaluaremos tu condición de manera individual para orientarte hacia un tratamiento responsable y basado en evidencia.
Preguntas frecuentes sobre la obesidad en Colombia
¿Cuál es el porcentaje de obesidad en Colombia en 2026?
Una investigación publicada en 2026 estimó que la obesidad afectaba al 29,6 % de los adultos colombianos de 25 años o más en 2023. Es una estimación epidemiológica, no una medición realizada en 2026. (Arrieta et al., 2026).
¿El 68,9 % de los colombianos tiene obesidad?
No. El 68,9 % corresponde al exceso de peso, que incluye sobrepeso y obesidad, según las estimaciones GBD para adultos de 25 años o más en 2023. La obesidad específica se estimó en 29,6 % para esa población. (Arrieta et al., 2026).
¿Cuáles son las principales causas de la obesidad en Colombia?
Influyen la alimentación, la actividad física, la genética, el sueño, algunos medicamentos y las condiciones sociales y económicas. Estos factores pueden combinarse de manera diferente en cada persona. (OMS, 2025b).
¿Cómo se diagnostica la obesidad?
El IMC es una herramienta inicial útil, pero la evaluación puede complementarse con circunferencia abdominal, composición corporal, antecedentes médicos y valoración metabólica. El objetivo es conocer el exceso de grasa y su impacto sobre la salud. (Rubino et al., 2025).
¿Cómo puede prevenirse la obesidad infantil en Colombia?
Mediante alimentación adecuada, actividad física, descanso saludable y entornos escolares que faciliten decisiones saludables. La prevención debe involucrar a las familias, instituciones educativas y autoridades, evitando estigmatizar a los niños. (OMS, 2026).
¿Todas las personas con obesidad necesitan cirugía bariátrica?
No. Muchas pueden beneficiarse de tratamientos nutricionales, conductuales o farmacológicos. La cirugía se considera en pacientes seleccionados, según su condición clínica y la evaluación integral de riesgos y beneficios. (Eisenberg et al., 2022).
Referencias bibliográficas
Congreso de la República de Colombia. (2009). Ley 1355 de 2009.
Congreso de la República de Colombia. (2021). Ley 2120 de 2021.
Congreso de la República de Colombia. (2022). Ley 2277 de 2022.
Global Obesity Group. (s. f.). Programa para la obesidad con enfoque multidisciplinario.
Global Obesity Group. (s. f.). Programa de acompañamiento multidisciplinario.
Ministerio de Salud y Protección Social. (2022). Resolución 2492 de 2022.
Organización Mundial de la Salud. (2025b). Obesidad y sobrepeso.


