Mi participación en Médicos de Vanguardia hablando de obesidad y cirugía bariátrica
Recientemente participé en el programa Médicos de Vanguardia, un espacio de la Clínica del Country en el que conversamos sobre el manejo actual de la obesidad y el sobrepeso. Durante este encuentro expliqué por qué debemos dejar de ver la obesidad como un tema estético o como una cifra en la báscula, y empezar a entenderla como una enfermedad crónica, progresiva y relacionada con el riesgo cardiometabólico, la grasa visceral, la composición corporal y los hábitos que sostenemos día a día.
Agradezco la invitación y a continuación, puedes ver el programa completo y conocer con más detalle los puntos que compartí durante esta conversación.
¿Por qué llevé este tema a Médicos de Vanguardia?
Quise hablar de obesidad en Médicos de Vanguardia porque tenemos que cambiar definitivamente el enfoque. La obesidad no es un problema estético, es una enfermedad crónica que puede traer consecuencias importantes para la salud. Por eso, antes de hablar de cirugía o de medicamentos, debemos entender qué está pasando en el cuerpo del paciente y cuál es su verdadero riesgo.
La obesidad es una de las condiciones de salud más críticas de nuestro tiempo
Hoy más de 2.000 millones de adultos viven con sobrepeso y cerca de 900 millones tienen obesidad. Son cifras enormes, pero lo más preocupante es que siguen aumentando. Y el problema no son solo los kilos. El problema es cómo la grasa, especialmente la grasa visceral, puede afectar el corazón, el páncreas, la respiración, las articulaciones y el metabolismo.
El primer cambio de enfoque: la obesidad no es estética, es una enfermedad crónica
Uno de los mensajes más importantes que compartí en Médicos de Vanguardia fue este: tenemos que dejar de mirar la obesidad como un tema de apariencia. La obesidad es una enfermedad crónica, multifactorial y progresiva.
No se trata solo de kilos, sino de cómo la grasa afecta los órganos
El problema de la obesidad no son únicamente los kilos de más. El problema es cómo esos kilos, especialmente cuando hay aumento de grasa visceral, pueden afectar órganos importantes.
La grasa puede tener impacto sobre el corazón, el páncreas, los pulmones, la respiración y el sistema osteomuscular. Por eso vemos pacientes con hipertensión, diabetes, apnea del sueño, dolor articular o dificultad para moverse.
Cuando entendemos esto, también entendemos que tratar la obesidad no es buscar una talla. Es intervenir un riesgo de salud.
La obesidad puede cambiar la expectativa y la calidad de vida
La obesidad puede hacer que una persona se canse más, duerma peor, tenga menos movilidad, sienta dolor en las rodillas o empiece a depender de medicamentos para controlar enfermedades asociadas.
Y muchas veces ese deterioro aparece poco a poco. El paciente se acostumbra a vivir con cansancio, con ronquidos, con limitación física o con molestias que no debería normalizar.
Por eso es tan importante consultar a tiempo. Mientras más temprano evaluamos el caso, más posibilidades tenemos de actuar de forma preventiva y construir un tratamiento adecuado para cada paciente.
La obesidad como pandemia silenciosa: datos que compartí en el programa
En Médicos de Vanguardia también quise poner el problema en contexto. La obesidad no es un tema aislado ni una condición que afecte solo a un grupo pequeño de personas. Hoy hablamos de una enfermedad que viene aumentando desde hace décadas y que, si no cambiamos el enfoque, va a seguir afectando a más pacientes, más familias y más sistemas de salud.
Una condición que empieza cada vez más temprano
La obesidad ya no es solo un problema de adultos. Cada vez la vemos más desde la infancia, continúa en la adolescencia y llega a la adultez con consecuencias más tempranas.
Durante el programa mencioné una cifra que debe hacernos pensar: para el 2035, cerca del 50% de la población mundial podría tener sobrepeso u obesidad. Eso significa que no podemos seguir esperando a que aparezcan las enfermedades para actuar.
El peso también está relacionado con cultura, emociones y decisiones diarias
También tenemos que reconocer algo: nuestra relación con la comida no es solo nutricional. Muchas veces es emocional, social y cultural.
Celebramos con comida, nos reunimos alrededor de la comida y, en muchos casos, también manejamos emociones a través de la comida. Por eso el tratamiento no puede limitarse a decirle al paciente “coma bien y haga ejercicio”.
Las microdecisiones diarias también hacen parte del tratamiento
La obesidad se construye con decisiones sostenidas en el tiempo, pero también se puede empezar a tratar desde esas pequeñas decisiones diarias.
Qué comemos, cómo nos movemos, cómo dormimos, cómo manejamos la ansiedad y cómo nos relacionamos con nuestros hábitos hace parte del proceso.
Por eso el verdadero cambio no ocurre solo en el consultorio, en el quirófano o con un medicamento. Ocurre cuando logramos acompañar al paciente en su día a día.
Cirugía bariátrica: una intervención cardiometabólica, no estética
En el programa también expliqué algo que repito mucho en consulta: la cirugía bariátrica no debe entenderse como una cirugía estética. Su objetivo no es cambiar una talla, sino intervenir una enfermedad que puede afectar seriamente la salud.
La cirugía bariátrica hace parte de un conjunto de procedimientos quirúrgicos y endoscópicos que buscan tratar las enfermedades secundarias al sobrepeso y la obesidad. No se trata solo de bajar de peso, sino de ayudar a controlar lo que ese exceso de peso está produciendo en el cuerpo.
La cirugía bariátrica busca controlar enfermedades asociadas a la obesidad
Cuando indicamos una cirugía bariátrica, no estamos pensando únicamente en cuántos kilos va a perder el paciente. Estamos pensando en su diabetes, su presión arterial, su apnea del sueño, su riesgo cardiovascular, su movilidad y su calidad de vida.
Por eso me gusta decirlo de forma clara: la cirugía bariátrica es una intervención cardiometabólica. Bajamos de peso, sí, pero lo hacemos para impactar enfermedades que pueden avanzar con el tiempo.
Manga gástrica, bypass y procedimientos mixtos: cada caso debe evaluarse
No todos los pacientes necesitan el mismo procedimiento. En cirugía bariátrica existen técnicas que ayudan principalmente a restringir la cantidad de alimento que el paciente necesita para sentirse satisfecho, y otras que además modifican parte de la absorción de los nutrientes.
En términos sencillos, podemos hablar de:
- Procedimientos restrictivos, como la manga gástrica.
- Procedimientos mixtos, como el bypass gástrico, que combinan restricción y cambios en la absorción.
- Conversiones, cuando un paciente ya tuvo una cirugía previa y necesita una nueva estrategia.
La manga gástrica es hoy uno de los procedimientos más realizados. Durante años el bypass fue el estándar más frecuente, pero con el tiempo entendimos que la manga también podía lograr muy buenos resultados cuando el paciente cambiaba su estilo de vida.
Lee también: ¿Cuál es la cirugía bariátrica menos invasiva?
La cirugía puede ser potente, pero no reemplaza el cambio de hábitos
Este punto es fundamental. Podemos tener la mejor cirugía, el medicamento más novedoso o el mejor plan nutricional, pero si no cambiamos los estilos de vida, los resultados no se sostienen igual en el tiempo.
Lo más difícil en el manejo de la obesidad no siempre es la cirugía. Muchas veces lo más difícil es lograr que el paciente transforme sus decisiones diarias: cómo come, cómo se mueve, cómo duerme y cómo se relaciona con la comida.
Por eso la cirugía no debe verse como una solución aislada. Debe hacer parte de una ruta médica integral, personalizada y acompañada.
Cirugía robótica en Clínica del Country: precisión, seguridad y menos incisiones
En el programa también mostré cómo hemos avanzado en cirugía bariátrica robótica en la Clínica del Country. Hoy realizamos procedimientos como manga gástrica, bypass gástrico y conversión de manga a bypass con plataforma robótica.
Pero lo más importante no es solo decir que usamos tecnología. Lo importante es entender para qué la usamos: para operar con más precisión, disminuir el trauma y buscar una recuperación más cómoda para el paciente.
De cinco o seis puertos a una técnica robótica de tres incisiones
Cuando empezamos con cirugía robótica en 2016, en otra institución, utilizábamos cinco puertos, incluso seis. Con el tiempo fuimos evolucionando la técnica.
Hoy, en Clínica del Country, trabajamos una técnica en la que usamos solo tres incisiones. La idea es disminuir el dolor del paciente sin perder las ventajas de la cirugía robótica.
En una manga gástrica robótica, por ejemplo, usamos una incisión para la cámara y dos instrumentos articulados, que se mueven como si fueran las muñecas del cirujano.
¿Qué aporta la plataforma robótica al procedimiento?
La cirugía robótica nos da varias ventajas durante el procedimiento:
- Visión en 3D, amplificada hasta 10 veces.
- Instrumentos articulados, que permiten movimientos más finos.
- Corrección del temblor natural del cirujano en tiempo real.
- Mayor precisión al suturar, coagular y trabajar sobre los tejidos.
Esto no significa que el robot opere solo. El cirujano sigue tomando las decisiones y controlando cada movimiento, pero la plataforma permite trabajar con mayor precisión.
Menos trauma en la pared abdominal y recuperación más cómoda
Otro punto que expliqué es que el robot permite movimientos sobre la pared abdominal que disminuyen el trauma. Eso puede traducirse en menos dolor después de la cirugía y una recuperación más acelerada.
En nuestra experiencia, muchos pacientes están de pie y caminando por el piso de hospitalización alrededor de 4 horas después de terminar la cirugía. Al día siguiente, vemos pacientes que casi no han requerido analgésicos para el dolor posoperatorio.
Eso es muy importante, porque no se trata solo de operar bien. También se trata de que el paciente pueda recuperarse de una forma más cómoda y segura.
Conoce más sobre cirugía bariátrica robótica en el blog ¿Es más segura la Cirugía Robótica Da Vinci Xi que la Cirugía por laparoscopia?
El dato incómodo que también compartí: la reganancia puede ocurrir
En el programa también hablé de algo que no podemos ocultar: no todo es fácil después de una cirugía bariátrica. La cirugía puede tener resultados muy importantes, pero si no cambiamos el estilo de vida, puede aparecer la reganancia de peso.
De hecho, mencioné una cifra que debemos mirar con seriedad: entre el 20% y el 35% de los pacientes operados, a los 5 años, pueden haber recuperado peso y volver a presentar enfermedades secundarias a la obesidad.
Recuperar peso no significa que la cirugía haya fallado sola
Cuando aparece la reganancia, no podemos mirar solo la cirugía. Tenemos que mirar qué pasó con los hábitos, con la alimentación, con la actividad física, con la masa muscular y con la relación emocional del paciente con la comida.
Muchos pacientes empiezan a notar más hambre, más ganas de dulces, más ganas de comida chatarra o episodios en los que comen por tristeza, ansiedad o estrés.
Ahí es donde el equipo debe actuar. No para juzgar al paciente, sino para entender qué está pasando y ajustar el tratamiento.
Por eso el seguimiento no termina en el quirófano
Yo les digo a mis pacientes algo muy claro: lo más fácil puede ser la cirugía. También puede ser fácil comprar las inyecciones y aplicárselas. El verdadero reto es cambiar el estilo de vida y mantener los resultados a mediano y largo plazo.
Por eso no sirve solo operarnos. No sirve solo una dieta. No sirve solo un medicamento. La obesidad necesita seguimiento, soporte emocional, nutrición, actividad física y decisiones diarias.
El quirófano puede ser el inicio de una transformación, pero no puede ser el único paso.
El nuevo modelo de tratamiento: dejar la consulta aislada y pasar al acompañamiento continuo
Otra idea importante que compartí en Médicos de Vanguardia fue que tenemos que transformar el modelo con el que tratamos la obesidad. Durante mucho tiempo el manejo fue muy puntual: el paciente iba a una consulta, recibía la misma recomendación de siempre —“coma bien y haga ejercicio”— y después volvía a su vida diaria sin un acompañamiento real.
Agenda una consulta con el Dr. Rubén Luna para cirugía bariátrica en la Clínica del Country, de Bogotá
Si después de ver este programa te identificaste con lo que hablamos —aumento progresivo de peso, cansancio, apnea del sueño, diabetes, hipertensión, dolor articular o intentos repetidos de bajar de peso sin resultados sostenibles—, lo más importante es no tomar decisiones a ciegas.
En una valoración médica podemos revisar tu caso de forma completa: tu historia clínica, tu composición corporal, tu grasa visceral, tus enfermedades asociadas y tus objetivos de salud. No todos los pacientes necesitan cirugía, no todos necesitan medicamentos y no todos deben seguir el mismo camino.
La obesidad necesita un manejo serio, personalizado y acompañado. Si estás buscando orientación sobre cirugía bariátrica en Bogotá, agenda una consulta conmigo y evaluemos cuál es la ruta más adecuada para cuidar tu salud a largo plazo.
Preguntas frecuentes adicionales sobre obesidad y cirugía bariátrica
¿La obesidad también puede empezar en la infancia?
Sí. Una de las cosas que expliqué en el programa es que la obesidad ya no es un problema exclusivo de los adultos. Puede empezar en la primera infancia, continuar en la adolescencia y manifestarse con más consecuencias en la adultez.
Por eso debemos cambiar la idea de que un niño con exceso de peso necesariamente está “saludable” o “bien alimentado”. Hoy sabemos que la obesidad puede instalarse desde edades tempranas y avanzar como una enfermedad crónica si no se acompaña a tiempo.
¿Por qué el ejercicio de fuerza es tan importante en pacientes con obesidad?
Porque no solo debemos enfocarnos en bajar grasa. También debemos proteger y aumentar la masa muscular. En el programa expliqué que la masa muscular es clave para la salud funcional y para prevenir la sarcopenia, que es la pérdida progresiva de músculo.
¿La cirugía bariátrica es la solución para todos los pacientes con obesidad?
No. La cirugía bariátrica puede ser una herramienta muy potente cuando está bien indicada, pero no todos los pacientes la necesitan ni todos son candidatos. Algunos pacientes pueden requerir manejo médico, nutricional, psicológico, farmacológico o una combinación de varias estrategias. Por eso la valoración individual es tan importante. No se debe elegir un tratamiento solo por el peso o por el IMC.
¿Qué papel tienen los medicamentos GLP1 en el manejo de la obesidad?
Los GLP1 son medicamentos que han cambiado la conversación sobre el tratamiento de la obesidad y pueden ser muy útiles en pacientes seleccionados. Pero no deben verse como una solución mágica.
Pueden ayudar, pero necesitan acompañamiento médico, cambios de hábitos y seguimiento. En algunos casos pueden complementar la cirugía bariátrica; en otros, pueden ser parte de una ruta no quirúrgica. Todo depende del paciente.
¿Por qué algunos pacientes recuperan peso después de una cirugía bariátrica?
La reganancia puede ocurrir cuando el paciente no logra sostener los cambios de estilo de vida, cuando hay hambre emocional, poca actividad física, pérdida de músculo o falta de seguimiento.
Esto no significa que la cirugía no sirva. Significa que la cirugía debe estar acompañada. El quirófano puede abrir una oportunidad, pero el mantenimiento depende de decisiones diarias y de un equipo que acompañe al paciente en el tiempo.
¿Cuándo debería activarse una ruta multidisciplinaria para obesidad?
No deberíamos esperar a que el paciente ya tenga diabetes, hipertensión, apnea del sueño o daño articular. La ruta multidisciplinaria debe activarse cuando empezamos a ver señales tempranas: aumento progresivo de peso, cambios en la composición corporal, grasa visceral elevada o pérdida de masa muscular.
¿Qué especialistas pueden participar en el manejo integral de la obesidad?
El manejo de la obesidad puede incluir cirujano bariátrico, médico general, internista, endocrinólogo, cardiólogo, nutricionista, psicólogo, psiquiatra, fisioterapeuta o especialista en actividad física, según el caso.
No se trata de que todos los pacientes necesiten todos los especialistas. Se trata de construir una ruta adecuada para cada persona, según su riesgo, sus enfermedades asociadas y sus objetivos de salud.


